Lamborghini, la fascinación de una leyenda.
Para entender la esencia de un tractor Lamborghini hay que entender la polifacética personalidad de Ferruccio Lamborghini,
nacido en 1916 bajo el signo del Toro.
Su tierra es la baja llanura emiliana, una zona fértil y tranquila, donde carreteras rectas y solitarias, interminablemente largas, atraviesan los campos labrados e invitan a dar rienda suelta a los caballos de los bólidos más potentes y fascinantes.
Desde siempre, esta tierra nutre un amor por los motores
sin parangón en el mundo, un amor infinito, como infinita es la pasión auténtica y visceral que su habitantes sienten por todas las cosas bellas de la vida.
En este entorno, en 1948 el joven Lamborghini expuso su primer tractor en la plaza de Pieve di Cento, fabricado literalmente por él mismo a partir de componentes sacados de desechos bélicos comprados a los estadounidenses.
Italia vive la inmediata posguerra cambiando velozmente: Lamborghini se da cuenta de ello y, con su inteligencia e instinto, se avanza a las necesidades del mundo agrícola creando productos de vanguardia.
En pocos años, Lamborghini Trattori crece de forma imparable, siguiendo un desarrollo técnico formidable y constante, y pasa de ser una pequeña empresa familiar a convertirse en una empresa líder en su sector, apreciada y admirada en todo el mundo.
Pero Ferruccio Lamborghini, con su carácter inquieto y emprendedor, no se cansa nunca de desarrollar nuevos proyectos. Así, inicia la producción de quemadores de diésel y acondicionadores, y pide permiso al Gobierno para fabricar helicópteros. Autorización que, por suerte de los apasionados del automóvil, le es denegada.
Por suerte porque, desde ese momento, el industrial campesino, como lo llamaban muchos para subrayar su carácter rústico y el arraigo a su tierra, invierte toda su energía en llevar a cabo su enésimo sueño: fabricar el automóvil más emocionante, atractivo, deseable y perfecto del mundo.
En octubre de 1967, en el Saló de Turín, todo el mundo se da cuenta de que ese “loco visionario” con un corazón ardiente lo había logrado: había nacido el “Miura”. Universalmente reconocido como una “obra de arte automovilística”, el “Miura” revolucionó no sólo los cánones estéticos sino también todo el concepto de un GT deportivo ya que era una perfecta combinación de elegancia, agresividad, originalidad y clase, que nadie ha logrado igualar.
Hoy, Trattori Lamborghini, comprada por Same en 1973, forma parte del Grupo Same Deutz-Fahr, una realidad que, en el escenario internacional, ocupa una posición líder y compite en el mercado global asegurando a sus productos el desarrollo constante de las tecnologías más innovadoras y los niveles de cualidad y fiabilidad más elevados.
Pero un tractor Lamborghini es mucho más que esto.
Su estilo único e inconfundible y ese nombre que brilla en la calandra está cargado de valores y de significados irrepetibles que nos comprometemos a no traicionar jamás.